Fueron por el interés expansionista de la nobleza feudal y el
control del comercio con Asia y el afán hegemónico del papado sobre las
monarquías y las iglesias de Oriente, aunque se declararan con principio y
objeto de recuperar Tierra Santa para los peregrinos, de los cuales los turcos
selvucidas una vez conquistada Jerusalén, abusaban sin piedad, a diferencia de
los sarracenos, que trataban a los cristianos con más respeto
Posiblemente, las motivaciones de quienes participaban
en ellas fueron muy diversas, aunque en muchos casos se puede suponer también
un verdadero fervor religioso.
Las Cruzadas fueron expediciones emprendidas en
cumplimiento de un solemne voto para liberar los Lugares Santos de la
dominación musulmana. El origen de la palabra se remonta a la cruz hecha de
tela y usada como insignia en la ropa exterior de los que tomaron parte en esas
iniciativas.
Para poder comprender qué razones tenían los
dirigentes de Europa y del Oriente para tomar semejantes decisiones,
debemos remontarnos a los años inmediatamente anteriores al comienzo del
fenómeno cruzado y ver qué estaba sucediendo en el mundo de aquel entonces.
Hubo ocho cruzadas desde el siglo XI hasta
el siglo XIV.
Primera Cruzada
Al Papa Gregorio VII se
debe la idea de que los países cristianos se unieran para luchar contra el
común enemigo religioso que era el Islam.
El Papa Urbano II (1088-1099) fue quien la
puso en práctica. En 1095, la invitación a la lucha contra los turcos
arribaría en embajadas francesas e inglesas a las cortes de las naciones
europeas medievales más importantes: Francia, Inglaterra, Alemania y Hungría
(Hungría no se unirá a las primeras cruzadas por guardar el luto de tres años
del recientemente fallecido rey San Ladislao I de
Hungría (1046-1095), quien antes de morir habría aceptado participar en la
campaña de Urbano II). El llamamiento formal de Urbano II sucedió en el
penúltimo día del Concilio de Clermont (Francia), jueves 27 de
noviembre de 1095, cuando proclamó, al grito de '"Dieu lo volti"'(¡Dios
lo quiere!), la denominada primera cruzada (1096-1099).
Segunda Cruzada: Poco después de la Primera Cruzada,
los musulmanes contraatacaron y capturaron la ciudad de Edesa en 1144 d.C. San
Bernardo de Clairvaux viajó por toda Europa, exhortando a la gente a
"tomar la cruz" y expulsar a los musulmanes de lo que habían
retomado. Careciendo de una meta clara y persuasiva, y marcados por la
incompetencia en el liderazgo, la Segunda Cruzada fue un completo fracaso.
Tercera Cruzada: La Tercera Cruzada fue lanzada en el año 1189 d.C. En 1187 d.C., los ejércitos musulmanes, conducidos por Saladin, habían reconquistado Jerusalén. Aunque al principio amasaron un enorme ejército, finalmente, la Tercera Cruzada no tuvo éxito. El santo emperador romano, Federico I Barbaroja de Alemania, se ahogó bajo circunstancias inciertas, de camino a la Tierra Santa. Ricardo Corazón de León de Inglaterra fue capaz de recapturar varias ciudades costeras, pero no intentó retomar Jerusalén debido a la falta de recursos. Corazón de León negoció un tratado de paz con Saladin, permitiendo que los peregrinos entraran a Jerusalén sin peligro.
Tercera Cruzada: La Tercera Cruzada fue lanzada en el año 1189 d.C. En 1187 d.C., los ejércitos musulmanes, conducidos por Saladin, habían reconquistado Jerusalén. Aunque al principio amasaron un enorme ejército, finalmente, la Tercera Cruzada no tuvo éxito. El santo emperador romano, Federico I Barbaroja de Alemania, se ahogó bajo circunstancias inciertas, de camino a la Tierra Santa. Ricardo Corazón de León de Inglaterra fue capaz de recapturar varias ciudades costeras, pero no intentó retomar Jerusalén debido a la falta de recursos. Corazón de León negoció un tratado de paz con Saladin, permitiendo que los peregrinos entraran a Jerusalén sin peligro.
Estas son las
ultimas cruzadas que hubo.
Cuarta Cruzada: La Cuarta Cruzada comenzó en el año
1202 d.C. Careciendo de una dirección clara y de un fuerte liderazgo, la cuarta
cruzada eventual mente terminó en una batalla entre los católicos y los
cristianos ortodoxos, y la conquista de Constantinopla por los ejércitos
cristianos. El conflicto destruyó cualquier unidad que permanecía entre los
católicos y los cristianos ortodoxos.
Quinta Cruzada: La Quinta Cruzada tuvo lugar en el año 1217 d.C., y fue conducida por Andrés II de Hungría y Leopoldo VI de Austria. La Quinta Cruzada tuvo éxito en capturar la ciudad de Damieta, pero no pudo mantenerla mucho tiempo, especialmente después de una derrota aplastante en la Batalla de Al-Mansura. A Leopoldo y a Andrés se les ofreció el control de Jerusalén y de otros lugares cristianos en la Tierra Santa a cambio del regreso de Damieta al control musulmán. Sin embargo, en su inapropiada arrogancia, el Cardenal Pelagio rehusó la oferta, convirtiendo una victoria en una completa derrota.
Quinta Cruzada: La Quinta Cruzada tuvo lugar en el año 1217 d.C., y fue conducida por Andrés II de Hungría y Leopoldo VI de Austria. La Quinta Cruzada tuvo éxito en capturar la ciudad de Damieta, pero no pudo mantenerla mucho tiempo, especialmente después de una derrota aplastante en la Batalla de Al-Mansura. A Leopoldo y a Andrés se les ofreció el control de Jerusalén y de otros lugares cristianos en la Tierra Santa a cambio del regreso de Damieta al control musulmán. Sin embargo, en su inapropiada arrogancia, el Cardenal Pelagio rehusó la oferta, convirtiendo una victoria en una completa derrota.
Estascruzadas no soy muy conocidas pero si son dignas de
mencionar.
Sexta
Cruzada: La
Sexta Cruzada fue lanzada en el año 1228 d.C., y fue conducida por el emperador
romano Federico II. La Sexta Cruzada terminó con un tratado de paz que le dio
autoridad a los cristianos sobre varios sitios importantes, incluyendo
Jerusalén. Séptima y Octava Cruzadas: La Séptima y Octava Cruzada fueron conducidas por el rey Luis IX de Francia. Las dos fueron completos desastres. En la Séptima Cruzada, Luis recapturó Damieta, pero más tarde derrotaron a su ejército. En 1270 d.C., Luis murió antes de alcanzar la meta de la Octava Cruzada.
La Novena Cruzada: La Novena Cruzada fue conducida por el rey Eduardo I de Inglaterra en el año 1271 d.C. Fue un intento de defender al sultán Mamluk de Baibers. La cruzada fracasó, y Eduardo regresó a Inglaterra al enterarse de la muerte de su padre, Enrique III.