Oliver Fue un líder político militar
ingles. Convirtió a Inglaterra en una república denominada mancomunidad
de Inglaterra.
Cromwell fue elegido miembro de
la cámara de los comunes como diputado por Huntingdon en
el Parlamento de 1628-1629, bajo el patrocinio de la familia Montagu. Dejó poca
impresión en el mismo: los registros del parlamento son razonablemente
completos, y sólo muestran una intervención suya, contra el obispo arminiano
Richard Neile, que además fue pobremente recibida.
Carlos I de Inglaterra disolvió el
Parlamento en 1629 y gobernó sin el mismo durante los siguientes once
años. Empujado por la necesidad acuciante de fondos con los que paliar el
desastre financiero causado por la represión de la rebelión escocesa, conocida
como la Guerra de los obispos, se vio obligado a convocar de nuevo al
Parlamento en 1640 para pedirles la legitimación de nuevos impuestos.
durante los dos primeros años del nuevo
Parlamento, Cromwell estuvo íntimamente ligado al grupo de aristócratas,
pertenecientes a la Cámara de los Lores, con los que había estado
relacionado en la década de 1630, como los condes de Essex, warwick y Bedford, así como Vizconde
de Saye y Sele.
Antes de unirse al ejército del parlamento,
Cromwell contaba tan sólo con su pertenencia a las bandas armadas de la milicia local
del condado como toda experiencia militar. Contando 43 años de edad, reclutó un
escuadrón de caballería en Cambridgeshire tras interceptar un
cargamento de plata procedente de los colegios de Cambridge con destino al rey.
El escuadrón se convirtió en un regimiento durante el invierno de 1642/3,
formando parte de la Asociación del Este bajo el mando del conde de
Manchester. Cromwell adquirió experiencia y victorias en una serie de acciones
victoriosas en East Anglia, y luego en la batalla campal de marston Moor y
la indecisa Segunda Batalla de Newbury.
Su experiencia en Newbury le llevó a una fuerte
disputa con el duque de Manchester, al que consideraba muy poco entusiasta en
su conducción de la guerra. Manchester más tarde acusó a Cromwell de reclutar
gente de "baja condición" en el ejército, a lo que éste le replicó:
"Si se elige a hombres honestos y temerosos de Dios para ser capitanes,
los hombres honestos les seguirán.
Cromwell no tenía formación teórica en tácticas
militares, y seguía la práctica básica general de dividir su caballería en tres
filas y cargar con ella. Este método se basaba mucho más en la potencia de
impacto que en la potencia de fuego. Por tanto, la fuerza de Cromwell como jefe
militar radicaba principalmente en su habilidad instintiva para liderar y
entrenar a sus hombres, y en su propia fuerza moral. En una guerra ejecutada
mayormente por aficionados, ambas características eran muy significativas, y
sin duda contribuyeron a la disciplina mostrada por la caballería de Cromwell.
Cromwell abandonó Irlanda en mayo de 1650, y al cabo de varios meses invadió Escocia después de que sus habitantes hubieran proclamado a Carlos II, hijo de Carlos I, legítimo rey de Inglaterra. Su visión de los presbiterianos escoceses era mucho menos hostil que la que tenía de los católicos irlandeses; al fin y al cabo, muchos de ellos habían sido sus aliados durante la Primera Guerra Civil. Cromwell tendía a ver a los escoceses como una gente "temerosa de Su nombre [el de Dios], aunque engañados". Hizo una famosa apelación a la Asamblea General de la Iglesia de Escocia, urgiéndoles a ver el error de su alianza con el rey - Os imploro, por las tripas de Cristo, pensad que es posible que estéis equivocados.
El Primer Parlamento del Protectorado se
reunió el 3 de septiembre de 1654, y tras algunos gestos
iniciales aprobando medidas que había tomado Cromwell, empezó a trabajar en un
programa moderado de reformas constitucionales. En lugar de oponerse a las
reformas del Parlamento, Cromwell lo disolvió el 22 de enero de 1655.
Tras un levantamiento realista dirigido por Sir John Penruddock, Cromwell
(influido por Lambert) dividió Inglaterra en distritos militares gobernados por
generales (el rango exacto era Major General) que solo respondían ante él.
Los quince generales - llamados "gobernadores divinos" - eran
imprescindibles no solo para la seguridad nacional, sino también para la
cruzada moral de Cromwell. No sólo supervisaban las fuerzas de la milicia y las
comisiones de seguridad, sino que recaudaban los impuestos y aseguraban el
apoyo al gobierno en las provincias inglesas y galesas.
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